Desde ahora, carpe díem

Desde ahora, carpe díem

Abr 2018 · MªJosé España

Hace unos años, la vida que vivían nuestros padres y abuelos era muy diferente a la vida que tenemos ahora, digamos que es la evolución la que va marcando un ritmo y nos hace que crezcamos en diversos sentidos. Claro está que en muchos aspectos hemos salido ganando, por ejemplo en ciertas comodidades como puede ser la opción de tener un vehículo aparcado en tu garaje y no tener que depender del transporte público para ir al pueblo vecino o con las facilidades que nos ofrecen las nuevas tecnologías a la hora de contactar entre nosotros. Sin embargo, este progreso, según nuestro parecer, nos ha hecho dejar de lado algunas cosas que hoy por hoy no sabemos apreciar.

 

Llevamos un ritmo de vida que nos acelera, que nos obliga a ir de un lugar a otro sin percatarnos de nuestro entorno y ese ritmo es el que puede hacer que nos sintamos decaídos o estresados en algún momento. No hay más que ver o ir a las capitales que son más grandes donde la gente vive apresurada y no llega a percibir muchos detalles que están a su alrededor, aunque seguro que, entre toda una multitud, hay alguien que sí toma consciencia del momento y aprecia las pequeñas cosas de la vida.

 

Cabe la posibilidad de que ese pequeño porcentaje de gente tenga una filosofía de vida diferente a todos los demás y que les ayude en muchos aspectos de la vida. Todo esto viene a raíz de una filosofía milenaria procedente de Oriente, a la que se ha llamado MINDFULNESS, y que últimamente ha sido analizada con detenimiento por las grandes universidades, las cuales han hallado resultados asombrosos y muy beneficiosos para la salud. No vamos a entrar en detalles de estos beneficios, pero lo que sí nos gustaría es que utilizar técnicas como la meditación puede llegar a mejorar nuestro estado de ánimo ya que con ella aprendemos a valorar el tiempo que tenemos y a apreciar todo aquello que nos rodea.

 

También es cierto que el mindfulness,  concepto que últimamente se ha hecho más sonoro en occidente, es más un estilo de vida que una herramienta a utilizar, donde toda tu forma de ser, toda tu forma de actuar y pensar es mindfulness. Todas aquellas personas que experimentar el “ser mindfulness” tienden a cambiar su estilo de vida y a ser más consciente de todo su ambiente, es decir, a tener una atención más plena de todo aquello que les rodea.

 

Está claro que tenemos muchas responsabilidades y no todo el mundo está dispuesto a meditar 20 o 30 minutos diarios, pero lo que sí podemos hacer es tener la predisposición a abandonar el piloto automático que nos conduce por nuestra vida y aterrizar en algunos momentos para ver que tenemos frente a nosotros.

 

Mira ahora, en este justo instante, qué es aquello que te rodea, quizás unos pájaros silbando, tus hijos jugando y riendo o simplemente el silencio, un silencio que nos puede hacer valorar una paz y tranquilidad que puede que no tengamos todos los días.

 

Siempre es buen momento para comenzar a valorar lo que ya tenemos a nuestro alcance, prestar atención a todo aquello que tenemos a nuestro alrededor y que no le damos importancia, de hecho, es una de las cosas que solemos trabajar en terapia tanto a nivel individual y de pareja. Así pues, y como dice el tópico Carpe díem, vamos a disfrutar del momento y a vivir el presente.